jueves, 22 de diciembre de 2011

Mediocridad eléctrica - Ing. José Aguilar

¿Por qué hablamos de mediocridad? Los mediocres jugando a la electricidad, marean con MW prometidos, blindajes y estados mayores eléctricos


La Verdad


El Niño Jesús es bueno, pero como Corpoelec, PDVSA y Miban han sido malos este año, la electricidad que esperábamos de regalo, llegará falluta a los arbolitos de Navidad del país, en especial para quienes habitan fuera de la Gran Caracas. Por ahora, Zulia está disfrutando de un respiro, disfrútelo por la baja cíclica en la demanda, pero de no cumplir el oficialismo, con 17 meses sin poner un solo MW nuevo, para Semana Santa 2012, la crisis resucitará.

¿Por qué hablamos de mediocridad?

Los mediocres jugando a la electricidad, marean con MW prometidos, blindajes y estados mayores eléctricos. Pero contrastemos lo prometido vs. lo cumplido:

Corpoelec, prometió 1593 MW y completará 803 MW o 50.4 por ciento.

Corpoelec, plan extraordinario de mantenimiento, prometió 2887 MW y dice haber completado unos 1087 MW o 37.7 por ciento

PDVSA, para Corpoelec, prometió 800 MW nuevos y completó 0, o 0 por ciento.

PDVSA, para "autosuficiencia", prometió 1214 MW nuevos y completó 0, o 0 por ciento.

El difunto Miban, ofreció 175 MW nuevos y completó 0, o 0 por ciento.

Total en 2011, el oficialismo dice haber completado 2 mil MW, ojalá completen otros más. Para 2012, faltarían 7171 de los 9171 MW prometidos.

El cumplimiento en 6669 MW ofrecidos, es de 2 mil MW o 30 por ciento, que se puede entender a través de la educación, usando el sistema de 20 puntos.

En el sistema mencionado, un alumno debe sacar más de 10 puntos para pasar la materia. Nuestros "alumnos", en la asignatura de MW, tendrían una nota de 6 puntos sobre 20; es decir, están raspados. Lo mismo aplica para la transmisión y la distribución.

Donde sí son sobresalientes, es en las materias de: el engaño, ocultamiento de datos, abuso vía ilegales multas y una corrupción sin precedentes.

La mona gestión de la falluta la electricidad, la visten de seda usando "cortes y mantenimiento programados", "ahorro energético", etc., como la llamen, de mona siempre se queda y sin luz nos deja.

No se deje engañar, por la poca especificidad del oficialismo, pues viven del engaño y purísima opacidad. Inadmisible, los pírricos resultados luego de 17 mil 500 millones de dólares y 24 meses. Cambiemos por Venezuela y nuestros hijos ¡Feliz Navidad y un venturoso 2012! Sí podemos.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Gobierno ha incorporado 20% de la meta de generación eléctrica

Al sistema nacional sólo ingresaron 800 megavatios de los 4.000 que indicaba el plan original


Enlace a El-Nacional


El plan original del Gobierno era incorporar 4.000 megavatios al sistema eléctrico nacional durante 2011, pero esa meta posteriormente fue reducida a la mitad. Sin embargo, en lo que va de año la incorporación no ha sobrepasado los 800 megavatios y, en términos netos, sólo se añadió 20% del objetivo inicial. 

"La generación de energía se incrementó en 2.000 megavatios en todo el país durante este año", aseguró en una oportunidad Argenis Chávez, ministro encargado de Energía Eléctrica y presidente de la Corporación Eléctrica Nacional. 

No obstante, Miguel Lara, ex gerente general de la antigua Opsis (Oficina de Operación de Sistemas Interconectados), ahora llamada Centro Nacional de Despacho, afirmó que "hay una generación que se desincorporó por fallas en la operación de algunas de las nuevas plantas, problemas en los despachos de combustibles y falta de mantenimiento". 

El plan definido por Corpoelec refleja un retraso en la ejecución de las obras y sólo pequeños avances en las plantas térmicas que forman el programa de suministro energético para la región capital, que integran el área metropolitana de Caracas y los estados Miranda y Vargas. 

El plan revisado por el Ministerio de Energía Eléctrica incluía la entrada en funcionamiento de 14 plantas. Desde finales de 2010 y en lo que va de 2011 se han incorporado sólo 6: La Raisa I, Picure, el par de barcazas ­Rufina y Margarita- que están ubicadas en el litoral central y 2 unidades de Guarenas. En el estado Nueva Esparta se añadieron 30 megavatios del complejo Luisa Cáceres de Arismendi. 

Con las nuevas instalaciones, la generación efectiva de potencia totaliza aproximadamente 18.000 megavatios. En septiembre prácticamente la demanda igualó la oferta, pero entre octubre y noviembre el consumo ha descendido a 15.500 megavatios, lo que ha permitido que se reduzcan los racionamientos que se aplican en el interior del país. 

"La demanda energética ha bajado debido a que la actividad económica, sobre todo de procesos productivos, se ha reducido y el clima es menos caliente", señaló Manuel Guerra, coordinador del sector eléctrico en la Mesa de la Unidad Democrática. 

Multas en tarifas. El ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez Araque, ha criticado los niveles de consumo eléctrico registrados este año en Venezuela: por encima de 4.000 kilovatios hora por habitante, según cifras oficiales. En Chile está en 3.500 kilovatios hora per cápita mientras que en Brasil y Colombia se coloca en 2.447 y 1.207 kilovatios hora por persona, respectivamente. 

El funcionario reconoce que buena parte de lo que califica de derroche en el consumo de electricidad se debe a los bajos costos que se paga por el consumo. Pero ha rechazado que se incrementen las tarifas para reducir el subsidio. 

"Hace más de nueve años que no las ajustamos y todos los costos han aumentado", dijo Rodríguez Araque a mediados de año. "Primero queremos estabilizar el sistema, brindar un servicio de calidad y entonces se ajustarán las tarifa", agregó. 

En el despacho, sin embargo, descartan que en 2012 se incrementen las tarifas debido a que es un año electoral. 

La idea es mantener el cobro de las sobretasas que se aplican a clientes residenciales y comerciales, cuando aumente el consumo eléctrico. 

domingo, 18 de diciembre de 2011

83% del racionamiento eléctrico nacional es aplicado en el estado Bolívar


Correo del Caroní

A dos años del anuncio de la crisis eléctrica nacional, las mejoras en el suministro energético siguen a la espera. José Aguilar, reconocido experto internacional, cuantifica en un reciente estudio las pérdidas que ha dejado el racionamiento eléctrico: 67 mil millones de dólares sólo en Guayana.

La exhaustiva revisión basada en cifras oficiales del gobierno y en estándares internacionales revela además que Bolívar es el estado más afectado del país al cargar con 83 por ciento de las limitaciones energéticas.

Los cortes eléctricos equivalen a 27 mil 364 gigavatios hora, lo que sería igual a apagar completamente el país 80 días seguidos. 

Gobierno Nacional dice haber invertido 17 mil 500 millones de dólares para solventar la coyuntura eléctrica.

85 por ciento de lo que se deja de suministrar fuera de Bolívar es para no racionar a la Gran Caracas.

Natalie García

Desde que se generara la crisis eléctrica, anunciada hace casi dos años, Guayana ha sido la gran afectada. José Aguilar, experto energético y consultor internacional, realizó un recuento de los 23 meses que tiene la situación; descubrió que del total racionado en el país 83,1 por ciento ocurre en Bolívar. El restante 16,9 por ciento ocurre fuera de la entidad distribuido a lo largo del territorio sin tocar a la Gran Caracas.

Los cálculos asoman que sólo por el concepto de Guayana, el racionamiento ha tenido un impacto de más de 67 mil millones de dólares. Cifra proviene al aplicar una fórmula internacional que permite otorgar a cada megavatio un costo. En el caso criollo la cotización promedio para el megavatio hora en 2010 equivale a 2 mil 996 dólares y un estimado de 2 mil 964 dólares para el 2011.

Dicho costo multiplicado por los megavatios dejados de suministrar proporciona la astronómica cifra citada. Explica el experto que además del detalle económico, su análisis reveló que 85 por ciento de lo que se raciona fuera de Guayana es producto de una política o estrategia para evitar quitar la luz a la Gran Caracas, cosa que califica como “la discriminación eléctrica” y una gran injusticia.

¿Injusticia? 

Especialmente destaca que se “ha sacrificado” a la entidad bolivarense, sin tomar en cuenta que aplicar una “dieta eléctrica” tan estricta tiene un enorme costo nacional para la economía y por ende el desarrollo.

En los 23 meses que lleva el plan de racionamiento se han dejado de suministrar a Venezuela (cuyo consumo mensual promedio en 2009, incluyendo las pérdidas era de 10 mil 256 gigavatios hora) 27 mil 364 gigavatios hora, lo que equivale a tener a todo el país sin luz por 80 días seguidos.

Señala que dejar de proporcionar el servicio origina que el sistema de embalses del bajo Caroní se llene mucho más rápido, cosa que es ayudada por las constantes lluvias que han afectado las cabeceras del río.

Por lo tanto “se ha desaprovechado el agua” para generar más electricidad y en cambio el líquido ha sido “derrochado” a través del alivio de los embalses, pudiendo generar más energía y así evitar tantos racionamientos.

El llamado despilfarro de agua equivale a 43 mil 845 hectómetros, lo cual representan un 51,75 por ciento del embalse de Guri cuya extensión es de más de 4 mil 250 kilómetros cuadrados, el octavo en el mundo para la generación eléctrica.

Nuevamente usando fórmulas y un factor de conversión del bajo Caroní, Aguilar asegura que el agua que se ha dejado escapar corresponde a 47 millones 255 mil barriles equivalentes de petróleo.

Usando los precios establecidos por el Ministerio de Petróleo y Minas y se lleva esa cifra de barriles equivalentes de petróleo a dinero, se está hablando de 4 mil 496 millones de dólares. Y añade “todo esto nos lleva cuando se incorpora el costo del combustible derrochado a daños para la región de Guayana que se acercan a más de los 72 mil 284 millones de dólares” y si a este método se le anexa el impacto de los racionamientos fuera de Guayana la cifra llega a casi 87 mil millones de dólares.

Hipótesis abajo 

A juicio de Aguilar, tales datos permiten desmontar dos grandes teorías usadas por el Gobierno Nacional. La primera es el “excesivo crecimiento de la demanda” y la segunda que hay “derroche de parte de los usuarios”.

Sobre el primer apartado el especialista indica que “un país cuyo sistema eléctrico se contrae de esta manera tan pronunciada no puede tener una economía sana y de paso no tiene un ‘excesivo crecimiento’ de su consumo energético como se ha querido vender en 2011. El crecimiento no es excesivo, es más bien pírrico y se quiere vender como un ‘éxito’” y si lo pone en duda invita a preguntar dónde están los anunciados desarrollos como la Ciudad del Hierro, el Plan Ferroviario Nacional, por nombrar algunos.

En cuanto a la hipótesis del “derroche” de parte de los venezolanos dice Aguilar que se trata de “un tema con aristas inmorales y criminales. Porque con qué cara se acusa a los sufridos usuarios de ser derrochadores, cuando los que velan por el sistema eléctrico, en Guayana solamente han tirado al desperdicio casi 4 mil 500 millones de dólares en combustibles” sin incluir otros millones de dólares por obras que están rezagadas desde hace más de 8 años y podrían estar generando bienestar a las poblaciones que son víctimas de constantes apagones.

Reitera el consultor internacional, quien conoce parte del problema desde adentro pues fue llamado por Corpoelec para hacerle un estudio antes de la crisis eléctrica, que “las repercusiones del desastre por la tragedia guayanesa son nacionales y su solución requiere de una radical corrección de rumbo político para liberar a Venezuela de este ‘libreto’ de destrucción nacional, que la somete a la miseria y una gestión eléctrica desastrosa sin parangón en los 123 años de historia eléctrica de la nación”.

En cifras

17 mil 500 millones de dólares han sido destinados por el Gobierno nacional para atender al sector eléctrico.

700 días tiene la crisis eléctrica nacional sin que haya sido resuelta por Corpoelec y los organismos encargados.

85 por ciento de lo racionado en el interior del país, exceptuando a Guayana, ha sido usada para no desatender a la Gran Caracas.

martes, 13 de diciembre de 2011

Consultor eléctrico asegura que el tiempo ha demostrado mal manejo de la crisis


Natalie García/Leonardo Suárez Montoya 
Foto William Urdaneta/Archivo

Correo del Caroní 13/12/2011

La crisis eléctrica anunciada en el 2009 que llegó a su punto cumbre entre 2010 y 2011 fue “una excusa” para tapar las ineficiencias y las “negligencias” de quienes estuvieron al frente del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y que hasta la fecha no han resuelto el déficit de generación y la estabilización del servicio.

José Aguilar, reconocido consultor eléctrico a nivel internacional, venezolano y quien trabajó para Corpoelec en un diagnóstico, realizó un investigación en la que se revelan cifras que son imposibles dejar de lado, y que ponen en evidencia el daño hecho a Guayana tras el anuncio de restringir la energía a empresas como Sidor, Venalum y Alcasa.

Entre los datos manejados por el especialista, y que han sido obtenidos con información oficial de la corporación, está que “67 mil 788 millones dólares son las pérdidas por el racionamiento de Guayana. Más del 80 por ciento en toda la nación, que equivalen a 22 mil 730 giga vatios hora racionados”.

El cálculo se refiere a lo que ha dejado de percibir la nación con la producción de las empresas básicas, e incluye la energía que dejó de despacharse, así como otros conceptos técnicos que dan al final la astronómica cifra.

¿Injustificada?
Comenta Aguilar que si bien la sequía del 2010 fue de consideración, esta no fue la peor, y por ello no justifica la aplicación radical de restringir la electricidad de la forma que se hizo, sin tocar a Caracas.

“El aporte del Caroní (en 2010) fue de 4.165 metros cúbicos por segundo. La notoriedad de la peor sequía corresponde al 2001, cuando el caudal fue de 3.368 metros cúbicos por segundo”, acotó.

Explica el consultor que la “dramática reducción del Guri” que llevó a toda una estrategia comunicacional para evitar el “derroche de energía” se debió a que Corpoelec “abusó del embalse en el 2009. Por 40 meses, entre enero 2006 hasta abril 2009 el Caroní aportó un sostenido período de hidrologías muy favorables y luego ocurrió una contracción cíclica normal y predecible, por los modelos estocásticos o estadísticos, que predicen el comportamiento de la cuenca del río Caroní”.

Es entonces a partir del 2009 cuando hay una inflexión y “en vez de cuidar el embalse, se le sacó el jugo turbinando a niveles récords. Niveles, hasta ahora no superados en su operación desde noviembre de 1968, es decir nos chupamos el embalse”.

A esto se le suma que las termoeléctricas en el país, han tenido una alta indisponibilidad, de 11 mil megavatios instalados hay apenas 5 mil disponibles. Es decir, el sistema que debía respaldar a las hidroeléctricas en épocas de sequía también estaba en crisis, y es por ello que se toma la decisión de racionar y “sacrificar a Guayana” aun cuando es ésta la región que aporta más del 70 por ciento de la electricidad del país.

Mismo camino…
Lo dramático de la investigación presentada por José Aguilar, es que aún dos años después de anunciada la coyuntura eléctrica se siguen cometiendo los mismos errores complicando el panorama.

Al preguntársele al experto si era necesario o no la aplicación del plan de racionamiento y la restricción en el uso de energía a las empresas básicas, éste dijo “no hay excusas para este acto negligente y muy bien se podría calificar de criminal contra la nación. La cúpula de Corpoelec, no ha sido capaz de diferenciar entre un problema coyuntural (aunque inducido) de energía y un problema crónico de potencia, eso es inadmisible y demuestra incapacidad”.

A su juicio, el haber hablado de El Niño, la fuerte sequía y un esquema de ahorro intenso por la “crisis eléctrica” fue más una “excusa” para ocultar lo que realmente ha pasado y pasa en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

En este se incluyen obras con importantes rezagos (de hasta 5 años), sobreexplotación del embalse de Guri (central hidroeléctrica Simón Bolívar), elevada indisponibilidad en las termoeléctricas, intermitencia de los mantenimientos en las unidades generadoras del sistema del bajo Caroní, ausencia de la ampliación en la red troncal de transmisión y la incorporación de generación en sitios no estratégicos y donde pese a haber generación no hay líneas de transmisión para sacar la energía hacia donde se requiere, como ocurre en la Planta Josefa Camejo, en Falcón.

Facturas para la industria
La principal pregunta que se hace el director principal de Sidor, Pedro Acuña, es qué sucedió con el proyecto de las dos termoeléctricas para la acería. El colofón de su interrogante está en la efectividad de los 500 millones de dólares contemplados para invertir en las dos plantas generadoras que debían estar listas en mayo de este año.

Ninguna está funcionamiento. Una de ellas, asevera Acuña apenas alcanza 30 por ciento de construcción. Ambas deberían generar más de 400 megavatios, pero Acuña recalca que tal número no representa la demanda eléctrica actual por la obsolescencia y falta de inversión en la acería.

Lo mismo ha ocurrido para las 400 celdas que salieron de operatividad en CVG Venalum, afirma el presidente del sindicato de profesionales, Manuel Díaz, pues en la actualidad de las 905 celdas están funcionando 508. La reductora de aluminio ahora enfrenta falta de cloruro de aluminio, coque metalúrgico, fluoruro y creolita.

En Alcasa, la dieta eléctrica llevó a pasar de 684 celdas operativas a 397, pero sólo se mantuvieron en funciones 257, acota el secretario general del sindicato, Henry Arias. Su crítica apunta hacia dos direcciones: la primera, que han pasado tres años y la procesadora de aluminio aún no recupera 100 por ciento de operatividad; y la segunda, que ya la estatal estaba crítica antes del racionamiento energético de 2009.

“Fue un engaño. Sacaron a los trabajadores y los llevaron a Guri para que vieran que no había agua en el embalse. ¿Por qué no los llevan ahora? Porque no han resuelto el problema en Alcasa y ahora estamos en peores condiciones. El gobierno se descuidó y Alcasa vive gracias a Venalum, que presta coque (y cuya deuda es superior a los 80 millones de dólares); a Bauxilum, que nos da la alúmina (deben 550 millones de dólares); a Edelca, a quien no le cancelamos electricidad desde 2006”.

De los 470 megavatios de la demanda de uso en Alcasa, Arias sostiene que para 2009, el racionamiento se aplicó a una reductora que ya operaba con la mitad de consumo eléctrico, con lo que quedó con poco más de un cuarto de disponibilidad de energía.

Guri estable

El secretario de Trabajo y Reclamos del sindicato de Edelca, Freddy Hernández, asevera que la hidroeléctrica Simón Bolívar El Guri “está bien”. Consultado sobre 43 mil 895 metros cúbicos que el informe elaborado por el técnico José Aguilar señala se han desperdiciado en aliviar, responde que si bien no acostumbrar abrir las compuertas en este período del año, lo han hecho por las lluvias y porque de no hacerlo podría rebosarse el agua del embalse.

Las máquinas 16, 8 y 9 están en rehabilitación; las dos últimas, informó Hernández, entrarán en funcionamiento a finales de año; mientras que las unidades de la 1 a la 6 están por empezar el proceso de licitación para su reparación.

Hay máquinas que están indisponibles, que de estar operativas, agrega Hernández, tampoco podrían despachar energía al occidente por problemas en la estabilidad del sistema de transmisión.

Entre 6 mil 800 y 7 mil megavatios diarios está generando la hidroeléctrica. La capacidad instalada es de 10 mil megavatios.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Analistas dicen que el Gobierno ha politizado el sector eléctrico

Impacto económico de la crisis suma 87 mil millones de dólares


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MARIELA LEÓN

Especialistas en energía aseguran, tras hacer un seguimiento permanente del sector, que la crisis eléctrica ha sido deliberada por las instancias oficiales. El deterioro del sistema y del servicio "forman parte de un libreto" del Gobierno. 

El grupo de profesionales -integrado por profesores universitarios, exdirectivos de empresas eléctricas y asesores internacionales- advierte que durante la actual gestión "se ha engañado al país, se ha incumplido con las metas anunciadas, se ha generado un elevadísimo costo a la nación -incomparable con el paro petrolero- y el problema no se ha resuelto como se ha querido hacer ver". 

Miguel Lara, Nelson Hernández, Víctor Poleo, Iñaki Rousse, Jorge Pirela, Ciro Portillo y José Aguilar, vía skype, indicaron que el "deterioro del sistema eléctrico es ex profeso". La actividad eléctrica, en estos 13 años, "ha sustituido la descentralización por la centralización de la toma de decisiones (violando el artículo 78 de la Constitución), la meritocracia por el clientelismo político, el conocimiento por la astucia, la información por una opacidad estadística, la ingeniería venezolana competente por una injerencia extranjera incompetente y la prestación de un servicio de calidad por un desprecio hacia los clientes". 

Consideran que el sector eléctrico venía soportado sobre una infraestructura sólida en generación, distribución y transmisión, con planificación, profesionalismo y capacitación. Y este gobierno prolongó por muchos años la desinversión, cambió la planificación por la improvisación e incumplió con la ejecución de obras, provocando "ineficiencia y anarquía, con el propósito de propiciar caos intencionalmente. Si estás conmigo sobrevives en el caos, si no estás conmigo te vas". 

Los analistas argumentan que, en simultáneo, "el Gobierno ha puesto en marcha un plan concebido a politizar todos los espacios y tomar al sector eléctrico, al aparato productivo y a la población, con el fin de someterlos con sus decisiones". 

Pero, ¿ acaso el Gobierno puede atentar contra sí mismo?. "Lo que está haciendo le está trayendo beneficios", anticipa Hernández. "El pueblo vive de esperanzas y agradece lo poco que recibe. No hay viviendas, pero el Gobierno promete darlas e invita a inscribirte en un censo; si no te la dan siempre vas a tener la esperanza de que será algún día. Igual ocurre en el sector eléctrico, el Gobierno asegura estar trabajando para mejorar el servicio, mientras transcurren más de dos años de racionamientos y fallas; sucede con los alimentos, y la promesa de acabar con la escasez. Toda revolución se sostiene en los pobres y en la esperanza. Y la crisis vino como anillo al dedo al proceso político. 

"Lamentablemente", observan, "los usuarios parecen acostumbrarse a no tener luz, a que se la corten por 2, 3, 5 horas, a modificar sus horarios, a que disminuya su calidad de vida. Asimismo procede con los suscriptores residenciales formales, que tienen medidores, pagan y son ilegalmente pechados por consumir lo que facturaban en 2009. Ya los centros comerciales no operan como antes. Apagan los hornos de las empresas básicas de Guayana y desde entonces, el Gobierno no promueve su reactivación". 

Es lo que el equipo de analistas denominó como "el Plan Nacional de Destrucción (PND)". 

Abismo numérico 

Según cálculos que manejan, esta contingencia eléctrica genera un impacto económico al país cercano a los 87 mil millones de dólares, "más que el paro petrolero y 3 veces el equivalente a las reservas internacionales de Venezuela". 

Esta cifra es el resultado de sumar los valores económicos derivados de la energía no servida (racionamientos) y el caudal que se alivia diariamente del embalse de Guri, así como las centrales hidroeléctricas de los Andes y que no se utiliza en la producción de hidroelectricidad, explica Aguilar. Durante 2010 hubo severos racionamientos en el primer cuatrimestre y en el resto del año se presentaron más flexibles; mientras que en 2011, de los 334 días que distan entre el 1 de enero y el 30 de noviembre, se ha racionado en 333 días, es decir, 1 solo día estuvo a salvo la población de esa medida. 

De acuerdo a Aguilar y Hernández, "para el 2010 un megavatio hora (Mwh) costaba 2.950 dólares o 2,95 millones de dólares por gigavatio hora (Gwh). Este indicador es asociado a los racionamientos que se han registrado en el país en el período 2010-11, por estado y por empresa, de allí que para ese año se estimó un daño (costo) aproximado a 44,6 mil millones de dólares y en 2011, de 37 mil millones de dólares". 

Recuerdan los expertos que "el Gobierno decretó un racionamiento de 670 Mw a las empresas básicas de Guayana (aluminio, hierro, acero) a raíz de la crisis que se avizoraba a fines de 2009 y hasta la fecha Guayana ha estado racionada permanentemente, sin que el Ejecutivo muestre interés en reactivar ese polo de desarrollo. Ese recorte de energía, en casi dos años, se eleva ahora en promedio a 1.189 Mw, por los accidentes industriales en Sidor, por celdas que no volvieron a operar y por la falta de insumos. 

La afectación económica de botar el agua de las represas, se evelúa al tomar en cuenta "los volúmenes derrochados en millones de metros cúbicos se convierten a GWh usando los factores de conversión del Bajo Caroní, La Vueltosa y Uribante, estos a su vez se traducen en Barriles Equivalentes de Petróleo (BEP) y con el precio de $80,31 el barril para 2010, y de $100,66 en 2011, se llega a otros $5 mil 700 millones en daños a la nación", dice Aguilar. 

Sostienen que "el Gobierno engaña al país al anunciar que la crisis está superada, cuando persisten el déficit de generación y las trabas en distribución y transmisión; y a que las metas se han cumplido".

jueves, 8 de diciembre de 2011

Fantasma eléctrico - José Aguilar


La Verdad

Nuestro sector eléctrico está contra las cuerdas y los encargados venden un engaño como "éxito" a toda Venezuela abusando de su buena fe


El sempiterno rezago en proyectos estructurantes y mantenimientos diferidos  hace que usted y sus seres queridos, continúen sin suficiente electricidad, haciendo que aparezca el fantasma eléctrico para engañarlo una vez más.

Nuestro sector eléctrico está contra las cuerdas y los encargados venden un engaño como "éxito" a toda Venezuela abusando de su buena fe. Esta especie de fantasma eléctrico ha engañado y engaña de esta forma:

A la institucionalidad por la vía del desfalco para sentar el precedente de una corruptocracia sin parangón en 123 años de historia eléctrica.

A la colectividad, la tiene hechizada con anuncios, garantías que no sirven, proyectos que no se cumplen, blindajes que no existen y mantenimiento inadecuado, llevando con exigencia a nuestra infraestructura casi al borde del precipicio.
A usted y a su familia se les acusa de derrochadores y se les culpa de la falta de megavatios para todos, habiendo llegado al descaro de multarlo injustamente. Usted no puede defenderse, porque le esconden los hechos y hasta los falsifican para robar su golpeado bolsillo.

A los profesionales y demás trabajadores del sector eléctrico, se les engaña con falsas promesas e inviables esquemas, removiendo a los trabajadores capaces y reemplazándolo por incapaces, esto solamente por ser leales al proceso político fallido. La electricidad tiene cáncer por ahora en revisión hasta marzo 2012.

Tiene un cáncer porque se premia lo peor: de la regionalización a la centralización, de la institucionalidad a la anarquía, de la planificación a la improvisación, de la meritocracia al oportunismo político, del conocimiento a la piratería, de la transparencia a la creciente e ilegal opacidad, de la valoración de nuestra calificada ingeniería a su desprecio, de la eficacia al populismo demagógico y de la dedicación al cliente a un desdén por sus legítimos reclamos.

Todo esto establece un marco y andamiaje que destruye nuestra Venezuela, no se deje engañar, mire los hechos y póngase la mano en el corazón por el país. Si quiere una Venezuela próspera: espante al fantasma eléctrico, estirpe este cáncer. De usted depende. ¡Manos a la obra, que sí se puede!

domingo, 4 de diciembre de 2011

Mucho Ruido y Pocas Nueces - Tal Cual - Ing. Aguilar

Mucho Ruido y Pocas Nueces